Unilever y McCormick preparan gigante global de alimentos
Ambas compañías negocian fusionar sus negocios para dar origen a una empresa de 60 mil millones de dólares.
En un momento en que la industria global de alimentos redefine sus fronteras, Unilever y McCormick están a punto de protagonizar una de las jugadas más ambiciosas del sector. La multinacional anglo-neerlandesa confirmó que mantiene negociaciones avanzadas para fusionar su negocio alimentario con el gigante estadounidense de especias, en una operación que no solo reorganiza activos, sino que anticipa una nueva lógica de crecimiento en el consumo global.
El acuerdo contempla un pago en efectivo cercano a los 15,700 millones de dólares y la creación de una entidad combinada en la que los accionistas de Unilever conservarían el 65% del control. La estructura elegida, un Reverse Morris Trust, permitirá escindir la división de alimentos y fusionarla con McCormick bajo condiciones fiscalmente eficientes, una señal clara de la sofisticación financiera detrás de la operación. En este nuevo mapa corporativo convergerán marcas, capacidades y escala, incluyendo activos estratégicos como Cholula, que simbolizan el valor del sabor como activo global.
Las cifras dimensionan el alcance del movimiento. Analistas de Barclays estiman el valor del negocio alimentario de Unilever entre 28,000 y 31,000 millones de euros. Si se suma la capitalización bursátil de McCormick, cercana a los 14,200 millones de dólares, y el componente en efectivo, la nueva compañía podría superar los 60,000 millones de dólares.
Más que una fusión, se trata de la creación de un nuevo referente en el universo de alimentos, condimentos y soluciones de sabor.
La operación también marca el primer gran movimiento estratégico de Fernando Fernández desde su llegada a la dirección en 2025. Llega tras la escisión del negocio de helados, que incluía marcas icónicas como Ben & Jerry’s y Magnum, y confirma una hoja de ruta orientada a simplificar el portafolio y concentrarse en segmentos de mayor crecimiento.
Aunque la división de alimentos mantiene márgenes sólidos, su desempeño ha quedado por detrás de categorías como belleza y cuidado personal, lo que ha presionado los objetivos de expansión global del grupo.
El potencial va más allá de la escala. La fusión puede acelerar la innovación en un mercado que demanda cada vez más propuestas diferenciadas, desde opciones naturales hasta experiencias culinarias más sofisticadas.
Colaboración: Editorial Auge.