México consolida liderazgo mundial en exportación de aguacate
México alcanzó una participación de 40.1% en las exportaciones globales de aguacate durante 2025.
En 2025, México no solo rompió su propio récord de exportaciones al alcanzar 3,966 millones de dólares, sino que consolidó un dominio pocas veces visto en el comercio internacional al concentrar 40.1% del valor de las exportaciones mundiales de este fruto.
En otras palabras, cuatro de cada diez dólares que generó el comercio global de aguacate tuvieron origen en campos mexicanos.
El resultado confirma que el llamado “oro verde” continúa siendo uno de los activos más valiosos del sector agroalimentario nacional y una fuente creciente de divisas para la economía. Detrás de este desempeño convergen una producción en expansión, una demanda internacional que mantiene un ritmo sólido y una cadena exportadora que ha logrado posicionar al país como el referente indiscutible de esta industria.
En este contexto, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, presentará la indicación geográfica del Aguacate “Franja de Michoacán”, un distintivo que busca proteger el origen, la reputación y las características específicas del producto cultivado en esa región.
Más allá de su valor jurídico, esta certificación representa una apuesta estratégica para fortalecer la diferenciación del aguacate mexicano en un mercado donde la calidad, la trazabilidad y el origen adquieren cada vez mayor relevancia para compradores e inversionistas.
Aunque México conserva una amplia ventaja, el resto del mercado también acelera el paso. Los Países Bajos concentraron 14.5% de las exportaciones mundiales de aguacate durante 2025, seguidos por Perú con 13.8%, España con 5.8% y Chile con 4.0%. Incluso, estos competidores registraron tasas de crecimiento superiores a las de México. Las exportaciones de los Países Bajos aumentaron 28.3%, las de Perú 9.2%, mientras que España y Chile avanzaron 37.7% y 37.0%, respectivamente. Sin embargo, la escala de la industria mexicana sigue marcando una diferencia considerable, ya que ninguno de estos países, de forma individual, se acerca a la participación que México mantiene en el comercio internacional.
Las perspectivas para 2026 apuntan a que este liderazgo continuará fortaleciéndose. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos estima que la producción mexicana alcanzará 2.80 millones de toneladas, un incremento de 3% respecto a 2025 y un nuevo máximo histórico. La expectativa responde a una combinación de mejores prácticas agrícolas, condiciones climáticas favorables, temperaturas más frescas y una demanda externa que continúa absorbiendo mayores volúmenes de producción.
Las lluvias registradas durante la segunda mitad de 2025 también jugaron un papel decisivo. Las precipitaciones de noviembre y principios de diciembre permitieron recargar acuíferos estratégicos en las principales zonas productoras, mejorando la disponibilidad de agua para el siguiente ciclo agrícola y ofreciendo mejores condiciones para sostener el crecimiento de la producción.
La modernización tecnológica también comienza a modificar el perfil competitivo del sector. Aunque cerca de 65% de los huertos mexicanos todavía depende de las lluvias estacionales, un número creciente de productores incorpora sistemas de riego presurizado y tecnologías para optimizar el uso del agua y la nutrición de los árboles. La apuesta consiste en elevar los rendimientos sin expandir significativamente la superficie cultivada, la cual permanecería cercana a las 268,000 hectáreas.
México produce aguacate en 30 de las 32 entidades federativas, pero Michoacán y Jalisco concentran alrededor de 85% del volumen nacional y son los únicos estados autorizados para exportar a Estados Unidos. El resto de la producción abastece el mercado interno y diversos destinos internacionales. De acuerdo con las estimaciones del USDA, la producción nacional cerró 2025 en 2.73 millones de toneladas, un crecimiento anual de 2%, suficiente para mantener al país como responsable de aproximadamente 28% de la producción mundial.
El nuevo récord confirma que una de las principales fortalezas de México radica en la madurez de su ecosistema agroexportador. A diferencia de otros competidores que todavía amplían su presencia internacional, la industria mexicana cuenta con décadas de experiencia logística, infraestructura especializada, conocimiento técnico y relaciones comerciales consolidadas con los principales mercados de consumo. A ello se suma una ventaja geográfica difícil de igualar. La cercanía con Estados Unidos reduce tiempos de entrega, mejora la eficiencia de la cadena de suministro y permite responder con rapidez a las variaciones de la demanda.
La indicación geográfica para la Franja de Michoacán abre, además, una oportunidad para evolucionar desde una estrategia basada principalmente en volumen hacia otra sustentada en mayor valor agregado. En un entorno donde consumidores y cadenas de distribución privilegian productos certificados, sostenibles y plenamente identificables por su origen, esta clase de reconocimientos puede fortalecer la competitividad del aguacate mexicano y ampliar su presencia en segmentos de mayor rentabilidad.
Colaboración: Editorial Auge.