Mercado de oficinas en América Latina retoma crecimiento
La ocupación de espacios corporativos en la región aumentó 43% anual, marcando uno de los avances más sólidos desde la pandemia.
Después de años marcados por la incertidumbre, la reducción de espacios y el auge del trabajo remoto, los corporativos vuelven a mirar la oficina no como una obligación, sino como una pieza estratégica de su crecimiento. La evidencia es contundente.
De acuerdo con un informe reciente de JLL, entre la segunda mitad de 2024 y el primer semestre de 2025 la superficie ocupada de oficinas en la región aumentó 43 por ciento en comparación anual. Se trata de uno de los repuntes más relevantes desde la pandemia y de una señal clara de que el ciclo de contracción ha quedado atrás. El mercado corporativo latinoamericano, según el propio reporte, ha dado vuelta a la página y se encamina hacia una etapa de mayor dinamismo.
El cambio no es únicamente cuantitativo. También es conceptual. El debate ya no se centra en si las personas deben regresar a la oficina, sino en cómo deben ser esos espacios para responder a un entorno híbrido, flexible y altamente competitivo.
Las compañías buscan edificios con tecnología integrada, certificaciones ambientales, ubicaciones estratégicas y diseños que impulsen la colaboración.
La oficina retoma protagonismo como catalizador de cultura organizacional, innovación y posicionamiento de marca. Sin embargo, la recuperación ocurre en paralelo a una desaceleración en el desarrollo de nuevos proyectos.
Durante 2025 el inventario regional creció 3.7 por ciento. De concretarse los planes actuales, el aumento sería de 4.2 por ciento en 2026 y apenas de 0.7 por ciento en 2027. Esta moderación en la oferta anticipa un posible escenario de mayor competencia por espacios premium si la demanda mantiene su ritmo de expansión. El mercado se ajusta y privilegia calidad sobre volumen.
La concentración geográfica confirma dónde se juega la partida. Casi uno de cada cuatro metros cuadrados de oficinas en América Latina se ubica en la Ciudad de México. Si se suman São Paulo y Santiago, los tres mercados concentran alrededor de la mitad de la oferta regional. Son nodos estratégicos que concentran capital, talento y decisiones corporativas.
Para México, este momento representa una ventana histórica. La capital se consolida como el principal mercado de oficinas de la región, respaldada por su peso financiero, su ecosistema empresarial y su integración con América del Norte. El fenómeno de relocalización productiva y la llegada de nuevas inversiones fortalecen la demanda potencial de espacios corporativos de alta especificación. La modernización de inventario y la reconversión de edificios con estándares globales abren oportunidades claras para desarrolladores e inversionistas.
No obstante, el mercado mexicano enfrenta retos que no pueden ignorarse. Persisten niveles de vacancia en ciertos corredores y una parte del inventario aún no cumple con las exigencias actuales en eficiencia, conectividad y bienestar laboral. El entorno de tasas de interés y los costos de financiamiento también influyen en el ritmo de nuevos desarrollos. Además, la competencia regional por atraer capital corporativo obliga a mantener condiciones de certidumbre y políticas públicas que respalden la inversión inmobiliaria.
Aun con estas variables, el balance es positivo. La recuperación no es un simple rebote estadístico, sino una reconfiguración estructural del papel que la oficina desempeña en la estrategia empresarial. América Latina, y en particular México, transitan de la contención a la expansión selectiva. La decisión ya no es cuánto espacio ocupar, sino qué tipo de espacio define el futuro de una organización.
En esa transición se dibuja un momento decisivo. Las cifras muestran dinamismo, la oferta se ajusta y las empresas redefinen sus prioridades. Para quienes participan en el mercado inmobiliario corporativo, el presente no es solo una fase de recuperación, sino el inicio de un nuevo ciclo. Y México se encuentra en el centro de esa transformación.
Colaboración: Editorial Auge.