Delta Tecnic apuesta por México con nueva inversión industrial

La empresa española Delta Tecnic anunció una inversión de 200 millones de pesos para ampliar su planta en Querétaro.

La expansión de Delta Tecnic en Querétaro no comenzó en una línea de producción, sino a miles de kilómetros de distancia, en una mesa de negociación en Madrid. Ahí, en el contexto de una gira internacional de promoción económica, se confirmó una decisión que refuerza el papel de México dentro del mapa industrial global: la empresa de origen español invertirá 200 millones de pesos para ampliar las capacidades de su planta en Pedro Escobedo, un movimiento que marcará un nuevo capítulo en su presencia en el país.

El proyecto, confirmado por la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Querétaro, contempla la generación de 240 empleos directos e indirectos y estará enfocado en el suministro de cables para vehículos, un componente estratégico dentro de la cadena automotriz. 

Delta Tecnic se ha consolidado como un referente internacional en la fabricación de masterbatch, una mezcla de pigmentos y aditivos de alta concentración que permite dotar a los plásticos de color y propiedades específicas. Se trata de un insumo clave para industrias que demandan precisión, eficiencia y altos estándares de calidad, como la automotriz, la eléctrica y la manufactura avanzada. Con esa visión, la compañía eligió a Querétaro en 2021 como su plataforma para atender al mercado mexicano y al continente americano, estableciendo una planta equipada con tecnología de punta, laboratorio propio y capacidades logísticas integradas.

La cercanía con Norteamérica, la experiencia acumulada en manufactura automotriz y la disponibilidad de talento técnico especializado continúan siendo factores decisivos. En el caso de Querétaro, estos atributos se potencian con un ecosistema industrial sólido y una estrategia pública orientada a atraer y retener inversión de alto valor agregado.

Al mismo tiempo, la apuesta de Delta Tecnic se alinea con una ventana de oportunidad que atraviesa la industria automotriz. La transición hacia vehículos con mayor contenido tecnológico, el crecimiento de la electromovilidad y la reconfiguración de las cadenas de suministro están elevando la demanda de componentes técnicos y materiales avanzados. México, en este contexto, se consolida como una plataforma competitiva para producir más cerca de los mercados finales y reducir riesgos logísticos en un entorno global cada vez más fragmentado.

Sin embargo, esta expansión también se desarrolla en un escenario que plantea desafíos. La necesidad de contar con infraestructura energética suficiente, certidumbre regulatoria y condiciones estables para la inversión se mantiene como un factor crítico para sostener proyectos de largo plazo. A ello se suma la presión competitiva de otros países que buscan atraer inversiones similares mediante incentivos fiscales agresivos o menores costos operativos.

A nivel internacional, la volatilidad económica, los ajustes en las políticas industriales y las tensiones comerciales añaden capas de complejidad a la toma de decisiones empresariales. Para compañías como Delta Tecnic, operar en México implica capitalizar sus ventajas competitivas sin perder de vista un entorno global que exige flexibilidad y adaptación constante.

La inversión de 200 millones de pesos en Querétaro no es solo una ampliación de planta. Es una señal de confianza en la capacidad productiva del país, una apuesta por el talento local y una pieza más en la integración de México a las cadenas globales de valor. En un momento en el que la industria redefine sus geografías y prioridades, proyectos como este colocan al lector en el umbral de un proceso histórico: la consolidación de México como un actor clave en la nueva arquitectura industrial de Norteamérica.

Colaboración: Editorial Auge.

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