Tecnologías de la Información y Comunicación aceleran su crecimiento

La industria TIC en México creció 5.4% anual en el primer trimestre de 2026, 27 veces más que el PIB.

Mientras gran parte de la economía mexicana avanzaba lentamente al inicio de 2026, en oficinas corporativas, centros de datos y salas de innovación ocurría otra historia. Empresas aceleraban migraciones tecnológicas, liberaban inversiones detenidas y apostaban por inteligencia artificial, nube y conectividad como si estuvieran preparándose para una nueva etapa empresarial. 

El contraste terminó reflejándose en las cifras: la industria mexicana de tecnologías de la información y comunicaciones creció 5.4% anual en el primer trimestre del año, un ritmo 27 veces superior al avance de apenas 0.2% registrado por el Producto Interno Bruto nacional.

La diferencia no solo revela un sector dinámico. Expone cómo la tecnología se está convirtiendo en el principal refugio de crecimiento dentro de una economía que todavía enfrenta desaceleración, cautela empresarial y menor dinamismo en distintas industrias. En medio de un entorno de bajo crecimiento, el ecosistema TIC se consolidó como uno de los motores más sólidos de inversión corporativa y transformación empresarial en México.

De acuerdo con Select, la industria facturó 360,000 millones de pesos entre enero y marzo de 2026. La cifra integra operaciones de fabricantes, mayoristas, integradores, operadores, distribuidores y proveedores de servicios digitales, mostrando la dimensión real de un mercado que ya dejó de ser complementario para convertirse en infraestructura crítica de la economía.

El crecimiento también representa una aceleración frente a años anteriores. En el primer trimestre de 2025 el sector había avanzado 2.5%, mientras que en el mismo periodo de 2024 el crecimiento fue de 4.9%. 

Buena parte del avance provino de proyectos tecnológicos que permanecieron en espera durante meses y que finalmente comenzaron a ejecutarse al inicio de 2026. Empresas de distintos sectores decidieron acelerar modernización operativa, infraestructura digital y automatización de procesos en un momento donde la eficiencia comienza a ser tan importante como el crecimiento mismo.

Los servicios de nube fueron uno de los principales protagonistas del trimestre. El segmento creció 17%, impulsado por compañías que buscan escalabilidad, flexibilidad operativa y capacidad de procesamiento para análisis de datos e inteligencia artificial. La migración hacia nube pública dejó de ser una tendencia aspiracional para convertirse en una decisión estratégica de competitividad.

Los operadores de centros de datos crecieron 10%, reflejando el aumento acelerado en almacenamiento y procesamiento de información. Cada operación financiera, cada plataforma logística, cada sistema automatizado y cada herramienta de inteligencia artificial necesita infraestructura física capaz de sostener el nuevo volumen digital de las empresas. En ese escenario, los centros de datos se han convertido en uno de los activos más estratégicos de la nueva economía.

Los servicios administrados avanzaron 3% y mantuvieron el mayor volumen de facturación dentro del ecosistema TIC. Empresas están externalizando cada vez más procesos tecnológicos para enfocarse en operación, productividad y expansión. La administración de infraestructura, la ciberseguridad y el soporte digital dejaron de ser áreas secundarias para convertirse en componentes centrales de continuidad empresarial.

El fenómeno revela una de las mayores fortalezas del mercado mexicano: la tecnología se está consolidando como inversión prioritaria incluso cuando el resto de la economía pierde velocidad. En ciclos anteriores, muchas empresas congelaban presupuestos digitales durante periodos de incertidumbre. Hoy ocurre lo contrario. La transformación tecnológica se percibe como una herramienta para reducir costos, automatizar procesos y ganar competitividad en mercados cada vez más exigentes.

México también comienza a beneficiarse de una posición estratégica dentro del mapa digital de Norteamérica. El crecimiento del nearshoring, la cercanía con Estados Unidos y la expansión regional de cadenas de suministro están elevando la necesidad de infraestructura tecnológica avanzada. Cada nueva planta, centro logístico o operación industrial requiere conectividad, procesamiento de datos, automatización y plataformas digitales capaces de operar en tiempo real.

A ello se suma otra oportunidad de enorme tamaño: la transformación digital pendiente en miles de pequeñas y medianas empresas. Aunque los grandes corporativos lideran la adopción de nube e inteligencia artificial, existe todavía un amplio mercado que apenas comienza a digitalizar operaciones, ventas, logística y atención al cliente. Eso abre espacio para proveedores tecnológicos, integradores y desarrolladores especializados.

La inteligencia artificial ya ocupa el centro de muchas conversaciones empresariales. Más del 90% de las compañías en México experimenta con herramientas de IA, aunque solo 44% reporta impactos concretos en sus negocios. La cifra refleja un mercado todavía en etapa temprana de aprendizaje, pero también anticipa una ola de inversión que apenas comienza.

El mensaje que deja el primer trimestre de 2026 es contundente. Mientras algunos sectores todavía intentan recuperar dinamismo, la industria TIC ya está construyendo la siguiente etapa de la economía mexicana. La tecnología dejó de ser un área de soporte corporativo para convertirse en el núcleo desde donde se redefine productividad, competitividad y crecimiento empresarial.

Colaboración: Editorial Auge.

Sponsored by: Regus

Noticias Relacionadas