México acelera su comercio electrónico y se acerca a Estados Unidos
La penetración del e-commerce en México se duplicó entre 2018 y 2024 y alcanzará 17.7% del retail total en 2026.
Hace apenas unos años, comprar en línea era para muchos consumidores mexicanos una alternativa complementaria. Hoy es un hábito consolidado que redefine la estructura del comercio nacional. México atraviesa un punto de inflexión en su transformación digital y las cifras comienzan a colocar al país en una conversación global.
De acuerdo con el reporte Detrás del clic: El ecosistema que sostiene el e-commerce en LATAM, elaborado por Endeavor en colaboración con Mercado Libre, la penetración del comercio electrónico sobre el retail total en México se duplicó entre 2018 y 2024. La proyección indica que alcanzará 17.7% en 2026, un nivel que lo aproxima al mercado de Estados Unidos y lo inserta en una trayectoria de convergencia con economías más avanzadas en digitalización comercial.
Durante la presentación del estudio, Patrick Kaper, director y manager de investigación en Endeavor México, subrayó que el crecimiento reciente no es coyuntural, sino estructural. En paralelo, América Latina crece 1.5 veces más rápido que el promedio global y proyecta ingresos por 215,000 millones de dólares en 2026, equivalentes a cerca de 600 millones de dólares diarios.
México, junto con Brasil y Argentina, concentra 84.5% del comercio electrónico regional, consolidándose como uno de los pilares del ecosistema latinoamericano.
El siguiente salto, sin embargo, ya no depende únicamente de sumar nuevos compradores. El estudio identifica que el reto central está en la ejecución. Casi la mitad de los consumidores está dispuesta a abandonar una plataforma tras una sola mala experiencia y 56% señala los retrasos en la entrega como el principal punto de fricción. En un entorno donde 84% de las compras se realizan desde dispositivos móviles, la experiencia es inmediata, comparativa y exigente. La decisión de compra, el pago y el seguimiento del pedido ocurren en cuestión de minutos, elevando el estándar operativo para las empresas.
México parte de fortalezas relevantes. Cuenta con un mercado interno amplio, una rápida adopción digital, un ecosistema fintech en expansión y una creciente bancarización que facilita la inclusión financiera. La profesionalización logística y la integración entre marketplaces, soluciones de pago, financiamiento y publicidad digital han fortalecido la competitividad del sector. Este entramado permite a empresas locales escalar con mayor velocidad y atraer inversión tecnológica hacia infraestructura y capacidades digitales.
El potencial de expansión es evidente. Con una penetración proyectada de 17.7%, el margen de crecimiento sigue siendo amplio frente a mercados como China, donde el comercio electrónico representa alrededor de 50% del retail total. La digitalización de pequeñas y medianas empresas, la expansión hacia ciudades intermedias y la consolidación de modelos omnicanal abren nuevas oportunidades para incrementar volumen y sofisticación. México se posiciona como un hub estratégico para articular cadenas de suministro, servicios financieros digitales y plataformas tecnológicas en América Latina.
Al mismo tiempo, persisten debilidades estructurales. Existen brechas logísticas en ciertas regiones, diferencias en calidad de servicio y desafíos en la última milla que impactan la experiencia del usuario. La informalidad en algunos segmentos y la limitada digitalización de ciertos negocios restringen el alcance total del ecosistema. A ello se suman amenazas como la creciente competencia de actores globales, la presión sobre márgenes, los riesgos de ciberseguridad y la sensibilidad del consumo ante escenarios macroeconómicos volátiles.
La comparación con la trayectoria de China hace una década ofrece una referencia estratégica. El crecimiento futuro no se explicará solo por adopción, sino por excelencia operativa en pagos, entregas, devoluciones y atención al cliente. El valor se desplaza hacia ecosistemas integrados capaces de capturar datos, optimizar logística y financiar transacciones en un mismo entorno.
México no solo está aumentando su participación digital en el retail. Está reconfigurando la manera en que se compra, se vende y se compite. En este momento de convergencia con los grandes mercados, el comercio electrónico se consolida como uno de los motores más dinámicos de la economía empresarial. Quienes comprendan que la ventaja competitiva se construye en cada clic serán los protagonistas de una etapa que ya forma parte de la historia económica del país.
Colaboración: Editorial Auge.