Meta acelera su camino en inteligencia artificial con la compra de Manus
Meta anuncia la adquisición de la startup de inteligencia artificial Manus, fundada en China y con sede en Singapur.
El anuncio se dio en un momento en el que la carrera global por la inteligencia artificial entra en una nueva fase. Meta confirmó la adquisición de la startup Manus, una empresa fundada en China y con sede operativa en Singapur, con el objetivo de acelerar la integración de inteligencia artificial avanzada en su portafolio de productos para consumidores y empresas. La operación refleja cómo las grandes tecnológicas están redefiniendo sus prioridades estratégicas en un entorno donde la automatización y los agentes inteligentes comienzan a marcar la diferencia competitiva.
Aunque los términos financieros no fueron revelados oficialmente, una fuente con conocimiento directo del acuerdo señaló que la transacción valora a Manus entre 2,000 y 3,000 millones de dólares. Meta informó que explotará y comercializará el servicio de Manus, integrándolo en su ecosistema, incluido Meta AI, con la intención de ampliar las capacidades de toma de decisiones autónomas dentro de sus plataformas.
Manus se convirtió en un nombre recurrente en la industria tecnológica a principios de este año, cuando lanzó lo que describió como el primer agente de inteligencia artificial general del mundo. Su propuesta consistía en un sistema capaz de ejecutar tareas complejas y tomar decisiones con una intervención humana mínima, una evolución significativa frente a los chatbots tradicionales. El lanzamiento captó la atención inmediata de inversionistas, analistas y gobiernos, posicionando a la empresa como uno de los proyectos más ambiciosos surgidos del ecosistema chino de inteligencia artificial.
El interés no tardó en escalar. Desde Pekín, las autoridades manifestaron disposición para respaldar el desarrollo de Manus, mientras que la empresa afirmó que el desempeño de su agente de IA supera al de DeepResearch, desarrollado por OpenAI. En paralelo, estableció una alianza estratégica con Alibaba para colaborar en el desarrollo de modelos de inteligencia artificial. En el frente financiero, la compañía recaudó este año 75 millones de dólares en una ronda liderada por la firma estadounidense Benchmark, con una valoración cercana a los 500 millones de dólares, y cuenta con el respaldo de su matriz Beijing Butterfly Effect Technology.
La compra de Manus se alinea con una estrategia más amplia de Meta, que ha intensificado sus apuestas en inteligencia artificial mediante adquisiciones selectivas y la incorporación de talento clave.
A inicios de este año, la compañía invirtió en Scale AI en una operación que valoró a la empresa de etiquetado de datos en 29,000 millones de dólares, además de integrar a su director general, Alexandr Wang, a su estructura directiva. El mensaje para el mercado es claro: la inteligencia artificial se ha convertido en el eje central del crecimiento futuro de la compañía.
Para México, este movimiento tiene implicaciones que van más allá del anuncio corporativo. El país cuenta con un tejido empresarial amplio y diverso, con sectores como manufactura, servicios financieros, comercio y logística en plena transformación digital. La integración de agentes de inteligencia artificial más autónomos en plataformas de uso cotidiano abre la puerta a mejoras significativas en eficiencia operativa, análisis de datos y automatización, especialmente para empresas que buscan escalar sin incrementar de manera proporcional sus costos.
La presencia consolidada de Meta en el mercado mexicano representa una ventaja para la adopción de estas tecnologías, al reducir fricciones y acelerar su incorporación en procesos existentes. Sin embargo, persisten retos estructurales relacionados con la disponibilidad de talento especializado, las brechas de digitalización entre regiones y la capacidad de las organizaciones para absorber soluciones de alta complejidad tecnológica en el corto plazo.
A ello se suma un entorno de riesgos que no puede ignorarse. La dependencia creciente de tecnologías desarrolladas por grandes corporativos internacionales plantea desafíos en materia de regulación, protección de datos y autonomía tecnológica. Las tensiones geopolíticas que rodean a empresas con raíces chinas y operaciones globales añaden un elemento adicional de incertidumbre para los mercados emergentes.
Aun así, la adquisición de Manus marca un punto de inflexión en la evolución de la inteligencia artificial a escala global. Para el lector empresarial, el mensaje de fondo es que la próxima ola de competitividad no se definirá únicamente por quién adopte la tecnología más rápido, sino por quién logre integrarla de forma estratégica en su modelo de negocio. México, como parte de este ecosistema interconectado, se encuentra ante la oportunidad de participar activamente en un momento que está redefiniendo el rumbo de la economía digital mundial.
Collaboration: Editorial Auge.