Industria restaurantera estima crecimiento del 5% para 2026
Canirac estima que el sector restaurantero crecerá alrededor de 5% en 2026, marcado por el aumento de 13% al salario mínimo y mayores cargas fiscales.
La industria restaurantera entra al nuevo año con cautela, consciente de que las decisiones tomadas en los primeros meses definirán no solo el desempeño del ejercicio, sino la viabilidad de muchos modelos de negocio.
La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados, Canirac, estima que el sector podría crecer alrededor de 5% en el año, una cifra que, más que promesa de expansión, funciona como referencia de un equilibrio frágil.
Tras un 2025 marcado por la resistencia operativa, el arranque de 2026 no se percibe como un punto de inflexión inmediato. El sector necesita observar con atención cómo se materializan los nuevos retos antes de tomar decisiones de mayor alcance. El crecimiento proyectado es un promedio que no refleja una recuperación homogénea. La realidad del mercado es diversa y desigual, con grandes cadenas mejor capitalizadas y una base amplia de micro y pequeños restaurantes que operan con márgenes cada vez más estrechos.
En este contexto, la expansión pasa a segundo plano. La prioridad es sostener la operación. La experiencia reciente ha fortalecido una de las principales virtudes del sector: su capacidad de adaptación.
La industria restaurantera mexicana ha demostrado resiliencia, una demanda interna persistente y una oferta gastronómica profundamente arraigada en la cultura del país.
Estas fortalezas permiten que el consumo se mantenga activo, incluso en escenarios de presión económica, aunque con mayor sensibilidad al precio y al valor percibido.
El primer golpe llega desde el frente laboral. El incremento de 13% al salario mínimo entra en vigor desde el inicio del año y eleva de forma inmediata los costos de un sector intensivo en mano de obra. El impacto es directo sobre los márgenes y obliga a los negocios a replantear su estructura operativa. Para muchos establecimientos, especialmente los de menor tamaño, absorber este ajuste sin trasladarlo al consumidor representa un desafío complejo, revelando una debilidad estructural ligada a la limitada capacidad financiera.
A esta presión se suma el entorno fiscal. Las retenciones y otras cargas tributarias comienzan a sentirse desde los primeros meses, afectando el flujo de efectivo en un momento crítico. La liquidez se convierte en un factor decisivo para cubrir nóminas, insumos y gastos operativos. Esta combinación de mayores costos laborales y obligaciones fiscales concentradas en el corto plazo se perfila como una amenaza relevante para la estabilidad de una parte importante del sector.
La respuesta no será uniforme, pero sí inevitable. Canirac anticipa una revisión profunda de las operaciones. Ajustes en plantillas, rediseño de menús para mejorar rentabilidad, optimización de procesos y, en algunos casos, decisiones más drásticas sobre la apertura o cierre de sucursales. Estas medidas, aunque defensivas, también abren una ventana de oportunidad para modernizar modelos de negocio, ganar eficiencia y construir estructuras más sólidas en el mediano plazo.
El aprendizaje de 2025 sigue presente. La incertidumbre regulatoria y los cambios legislativos recientes han modificado la forma de planear y asumir riesgos. Hoy, la disciplina financiera pesa más que la expansión acelerada. El crecimiento se concibe como resultado de la estabilidad, no como un objetivo inmediato.
Por ello, el primer trimestre de 2026 se perfila como el verdadero termómetro del año. Será el periodo en el que se mida el impacto real de los ajustes sobre la rentabilidad y el flujo de efectivo. Los restaurantes que logren adaptarse con rapidez, mantener control financiero y leer con precisión al mercado tendrán margen para aprovechar una recuperación gradual en la segunda mitad del año. Para otros, 2026 quedará marcado como otro capítulo de resistencia. En ambos casos, el sector avanza consciente de que está atravesando un momento definitorio, uno que volverá a poner a prueba su capacidad de reinventarse sin perder su esencia.
Collaboration: Editorial Auge.